¿Cómo diferenciamos el origen del dolor?
Realizamos una evaluación exhaustiva para distinguir si el paciente presenta lesiones traumáticas recientes o procesos degenerativos como la artrosis. Es fundamental analizar la conexión mecánica: por ejemplo, el dolor de cadera suele alterar la forma en que distribuimos el peso al caminar, lo que termina provocando una sobrecarga compensatoria en la columna que se manifiesta como dolor de espalda, de forma similar a como un dolor de rodilla persistente puede modificar toda nuestra postura al estar de pie.
